Kimura

Kimura

Kimura

Ha pasado casi un año desde nuestra anterior visita a este restaurante japonés que abrió sus puertas en enero del 2014 y al que podríamos clasificar dentro de los clásicos, quienes busquen rollo fusión o uso del soplete no lo van a disfrutar tanto,  y las sensaciones siguen siendo muy buenas.

Está ubicado en una de las mejores zonas de Madrid (al menos para mi gusto), al lado del retiro, del jardín botánico, el Prado, la iglesia de los Jerónimos y a un saltito del Barrio de las letras. Arquitectónicamente su zona de influencia es un auténtico lujo. Como situación para un restaurante la verdad que no sé si es buena o no, lugar de paso desde luego no es y como zona estratégica para atraer público a diario de oficinas cercanas desconozco si es idóneo.

Lo que sí puedo afirmar es que es un restaurante japonés que merece la pena y mucho donde la relación calidad precio es increíble. Estuvimos un sábado a mediodía y fuimos los únicos clientes que vimos durante nuestra comida. Me llama mucho la atención las listas de esperas de meses y meses de restaurantes afamados, los sitios donde no se reserva y donde se hacen (hacemos) cola una hora antes para “pillar” mesa y luego están estos otros lugares que se merecerían por precio y calidad tener éxito o al menos un comedor ocupado y por motivos que se escapan a mi entendimiento no acaban de enganchar al gran público, ¿será cuestión de marketing? ¿será cuestión de suerte? ¿será cuestión de tiempo? Ni idea pero espero que mucha más gente descubra a Yasuhito Kimura, el antiguo cocinero del AKI, y su cocina y sea un negocio que pueda durar muchos años.

El local está dividido en 3 plantas, en la de abajo zona de servicios, la planta de calle donde hay una barra donde Kimura prepara la parte fría de la cocina, y subiendo la escalera dos comedores, en el más grande se encuentra la cocina donde se prepara la parte caliente y en sus fogones una mujer japonesa.

En el local está todo nuevo, y se decanta por la austeridad (tan nombrada últimamente). Tiene lo justo y honestamente con esa materia prima ¿quién se fija en la decoración? Al menos yo no.

Incluso algunos detalles que ese echan de menos como que haya reposa palillos (a saber cual es el nombre técnico de esto) o que si no lo pides no te pongan plato adicional en la mesa para que puedas hacer más fácil el reparto de comida, dejan de tener importancia cuando entras en faena.

En este tipo de japonés puedes venir con tu familia aunque “eso del pescado crudo les espante” porque tienes opciones que pueden vencer sus reparos con todo aquello que no sea clasificado como comida mediterránea como arroces, tempuras, Teppanyakis, brochetas, guisos japoneses. Aunque se perderían un sushi y un sashimi de buena calidad.

La Sala (1)

La Sala (1)

La Sala (2)

La Sala (2)

La Sala (3)

La Sala (3)

Entrante

Entrante

Nosotros elegimos:

  • Takoyaki – O dicho en castellano bolitas de pulpo, era la primera vez que las probábamos y nos gustaron. Me llamó la atención lo esponjosa que era la bolita, llevaba algún trozito duro (muy pequeño) que yo no mastiqué bien. La presentación es curiosa porque la acompañan con bonito seco cortado muy fino, casi transparente que ¡¡se mueve!!! Y da una impresión muy curiosa.
Takoyaki

Takoyaki

  • Oyako Don – (lo estoy leyendo en el ticket… como para acordarse del nombre) Pollo, cebolla y huevo revuelto cocido sobre arroz. Tienes la opción de pedir como acompañamiento a este plato una sopa de miso que no siendo una locura de sabor estaba correcta.
Oyako Don

Oyako Don

  • ½ Maguro Yukke – La ración a pesar de ser media es generosa y no escatiman en ponerle varios tipos de algas, zanahoria en tiras, nabo. Bien presentado y el atún muy rico con ajo, jengibre y aceite de sésamo.
Maguro Yukke

Maguro Yukke

  • ½ Sake sashimi – O lo que es lo mismo salmón. La verdad que yo podría comer sashimi crudo sin cansarme, pero a mi acompañante no le va tanto y últimamente lo como menos de lo que me gustaría. El corte del salmón es generoso y de sabor estupendo.
  • Unagi Maki – Los elegimos dentro del tipo de hosomakis que es el sushi más pequeño, porque en Kimura los tamaños sí importan y son muy grandes. Incluso el Hosomaki no llega a ser pequeño. No me quiero imaginar como será un Futomaki aquí!! Los niguiris los habíamos probado en nuestra anterior visita y yo los denominé “el niguirazo”.
Los Makis y el Sashimi

Los Makis y el Sashimi

 

Sake Sashimi

Sake Sashimi

Unagi Maki

Unagi Maki

  • Ichigo Daifuku – Hace muy poco descubrí los mochis y me dí cuenta que soy adicta!! Menos mal que no tengo idea de donde comprarlos ni cómo hacerlos o digamos que “me pondría hermosa”. Este era de fresa y aunque no era tan suave como los que había probado en otros sitios, me gustó! Y se veía completamente casero.

Acompañamos la ingesta con una Kirin de barril y un té de cebada y finalizamos con una tetera grande de té verde japonés, servido a la temperatura correcta, con el amargor justo y bien rico.

El Postre

El Postre

Ichigo Daifuku

Ichigo Daifuku

Resumiendo que aquí no hay una vajilla estupenda, ni una decoración que destaque ni la camarera te va a preguntar si te ha gustado o no lo que has comido. Pero la comida está realmente buena y a un precio muy competitivo para ser japonés.

Como únicas pegas decir que nos encontramos con casi todos los platos servidos a la vez en nuestra mesa. Claro teniendo a dos cocineros para nosotros solos, lo de controlar los tiempos no es posible y  tanto el atún como el salmón percibí que estaba algo más frío de lo que estoy acostumbrada a tomarlo.

Localización:

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