La Alhambra

La Alhambra, la Fortaleza Roja

La Alhambra o fortaleza roja (al-hamra), como la llamaban sus antiguos ocupantes, es uno de los más maravillosos legados que nos dejó los más de setecientos años de ocupación árabe en España. Se la debemos a la dinastía nazarí. Fue ciudad palatina y su residencia real. Uno de los complejos arquitectónicos más soberbios que nos ha dejado el arte islámico.

Alhambra desde Paseo de los Tristes (1)

Alhambra desde Paseo de los Tristes (1)

No lo tuvo fácil la dinastía nazarí, fundada en 1238 por Ibn al-Ahmar tras tomar Granada. Sus sucesores tuvieron que hacer frente a la expansión de los castellanos por el norte y al intento de entrar en la península a través de Gibraltar de los benimerines de Fez. Alianzas y contraalianzas para mantener un frágil equilibrio hasta que Granada fuera finalmente tomada por los reyes católicos en 1492. El último rey nazarí, Boabdil, acabó exiliado en Fez. La frase que se atribuye a la madre de Boabdil, tras abandonar éste Granada “llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre”, fue realmente inventada. La escribió por primera vez el padre Echevarría en una obra titulada “Los paseos de Granada”. Pero ahí ha quedado y le da un poco más de color y leyenda a la conquista de Granada por los reyes católicos.

El emplazamiento de la Alhambra es excepcional, desde un punto de vista defensivo. Rodeada de colinas de más de 700 metros de altitud y unida a la ciudad baja a través de empinados caminos y, en alguno de sus flancos, un precipicio hacia el río Darro. En un espacio de unas 10 hectáreas se pueden distinguir tres espacios: la alcazaba o recinto fortificado, la medina y los palacios reales. En su momento de máximo esplendor en la Alhambra teníamos viviendas, mezquitas, baños, escuelas, fuentes y jardines, además de una zona castrense y administrativa. En el cerro vecino, destaca la figura del Generalife, que era la residencia campestre de los sultanes nazaríes.

Alhambra desde Paseo de los Tristes (2)

Alhambra desde Paseo de los Tristes (2)

Alhambra desde Paseo de los Tristes (3)

Alhambra desde Paseo de los Tristes (3)

La Alhambra ha sufrido profundas transformaciones hasta llegar al complejo del que podemos disfrutar en la actualidad. Algo que, tras pasear por sus palacios, jardines, y fuentes, observar sus torres y murallas y dejarse asombrar por los mosaicos y relieves que decoran las paredes de sus palacios, le hacen a uno pensar qué se conserva realmente de la época en que Boabdil paseaba por sus palacios y qué debemos a la profunda tarea de restauración realizada en los siglos XIX y XX.

En pleno centro de la Alhambra se construyó el denominado palacio de Carlos V, de gusto renacentista, y proyectado por Pedro Machuca en 1527. Palacio inacabado, que alteró considerablemente lo que era el tejido urbano de la Alhambra, llegando incluso a derruirse para su construcción parte de los palacios nazaríes. Además, la antigua mezquita fue reemplazada por una iglesia. Algunas de las salas de los palacios fueron reformadas.

Palacio Carlos V (1)

Palacio Carlos V (1)

Palacio Carlos V (2)

Palacio Carlos V (2)

Santa Maria de la Alhambra

Santa Maria de la Alhambra

Pasó la Alhambra tras la reconquista por tres siglos de saqueo y abandono, para terminar siendo ocupada por los ejércitos napoleónicos, que contribuyeron aún más a su deterioro y destrozo.

En 1870 la Alhambra pasa a dominio público y es restaurada durante el siglo XIX y principios del XX según los gustos orientalistas del momento. Se añadieron elementos y se modificaron otros libremente. En el siglo XX se realizaron trabajos de desescombro que permitieron aflorar nuevas ruinas y se ponía en marcha una gran campaña de reconstrucción de los jardines. Sea como sea, el conjunto actual es precioso, aunque mucho se lo debamos a los últimos dos siglos.

En la Alhambra, especialmente en los palacios nazaríes, llama la atención el contraste entre la sobria piedra de los muros exteriores y la cargada y sublime decoración interior, en los palacios, donde no se deja espacio sin decorar en muros y techos. Los elementos decorativos principales que se emplean son:

  • Los paños de sebka que emplean retículas intercaladas de rombo para emular finos encajes de piedra.
  • Los mocárabes que son miles de prismas coloreados y superpuestos que se emplean en cúpulas, pechinas, cornisas y arcos.
  • Azulejos de colores y con motivos geométricos varios.
  • Además, la Alhambra es un auténtico libro de piedra, pues los muros de los palacios se encuentran llenos de inscripciones labradas en la piedra y que hacen referencia a poemas, inscripciones del Corán y mensajes de suerte o buen augurio.
Detalle Motivos Cúpula Salón del Trono
Detalle Motivos Cúpula Salón del Trono
Detalle Decoración Paredes

Detalle Decoración Paredes

Detalle Decoración Paredes

Detalle Decoración Paredes

Detalle Decoración Motivos Geométricos

Detalle Decoración Motivos Geométricos

Detalle Escritura como Adorno

Detalle Escritura como Adorno

Detalle Paños Sebkas y Mocárabes (1)

Detalle Paños Sebkas y Mocárabes (1)

Detalle Paños Sebkas y Mocárabes (2)

Detalle Paños Sebkas y Mocárabes (2)

Detalle Cúpula de Madera en una Estancia

Detalle Cúpula de Madera en una Estancia

Detalle Decoración Salón del Mexuar (1)

Detalle Decoración Salón del Mexuar (1)

Detalle Decoración Salón del Mexuar (2)

Detalle Decoración Salón del Mexuar (2)

Destacan:

El palacio de Comares

Llama la atención la preciosa fachada, decorada con mosaicos y relieves. Dos puertas gemelas que se construyeron para conmemorar las victorias militares del soberano Yusuf I. Los relieves que decoran la fachada, además de las típicas tracerías vegetales, incluyen versículos coránicos labrados (el versículo del Trono sobre la ventana central, por ejemplo) o poemas como el labrado sobre el friso de madera, atribuido al visir y poeta Ibn Zamrak, adulando a su soberano.

Fachada Palacio Comares (1)

Fachada Palacio Comares (1)

Fachada Palacio Comares (2)

Fachada Palacio Comares (2)

Fachada Palacio Comares (3)

Fachada Palacio Comares (3)

Detalle Fachada Palacio Comares

Detalle Fachada Palacio Comares

El salón del Trono

En el interior del palacio de Comares se encuentra la sala del Trono, en la torre más alta de la Alhambra, de 45 metros. En la cúpula de madera se evocan los siete cielos de la cosmología musulmana. La cúpula consta de miles de piezas de madera clavadas en paños superpuestos. El trono del sultán se situaba frente a la entrada.

Salón del Trono Palacio Comares

Salón del Trono Palacio Comares

Cúpula Salon del Trono Palacio Comares

Cúpula Salon del Trono Palacio Comares

Detalle Ventanales Salón del Trono

Detalle Ventanales Salón del Trono

El patio de los Arrayanes

Este patio tiene un espectacular estanque o alberca, flanqueado de setos a los lados, y abastecida en ambos extremos por dos pilas. Las habitaciones del palacio se distribuyen a lo largo del patio. El agua se empleaba para dar frescor, luminosidad (al reflejarse la luz sobre su superficie) y además reflejar la imagen de la fachada del palacio.

Patio de los Arrayanes (1)

Patio de los Arrayanes (1)

Patio de los Arrayanes (2)

Patio de los Arrayanes (2)

El palacio de los Leones

El patio de los Leones

Es un patio rectangular rodeado de galerías que se apoyan sobre veinticuatro columnas de mármol. En las galerías se distribuyen las puertas a distintas estancias que se usaban como salas de recepción. Sobre los arcos que descansan en las columnas, se disponen paños calados de sebka, un motivo decorativo que se basa en rectángulos entrelazados y que hace que parezcan como encajes. En el centro del patio se ubica la conocida fuente de los leones, que fue realizada a partir de un único bloque de mármol que talló el escultor en el propio lugar en el que se encuentra. Esta fuente es alimentada por cuatro canales en superficie sobre el suelo del patio que lo divide en cuatro partes iguales.

Patio de los Leones

Patio de los Leones

Fuente Patio de los Leones

Fuente Patio de los Leones

Detalle Leones de la Fuente de los Leones

Detalle Leones de la Fuente de los Leones

Galerías Patio de los Leones (1)

Galerías Patio de los Leones (1)

Patio de los Leones

Patio de los Leones

Galerías Patio de los Leones (2)

Galerías Patio de los Leones (2)

La sala de los Abencerrajes

Esta sala coge su nombre porque se dice que allí fueron asesinados varios miembros de la familia de los Abencerrajes, una poderosa familia de la aristocracia musulmana, por orden del rey Boabdil, para pacificar unas disputas internas. En esta sala llama la atención la cúpula de mocárabes (prismas rectangulares que se superponían unos sobre otros) dispuestos en forma de colmena, y que hace alusión a la esfera celeste. La cúpula descansa sobre ocho trompas o pechinas, también adornadas con mocárabes, y que terminan en columnas.

Cúpula Sala Abencerrajes

Cúpula Sala Abencerrajes

Sala de los Abencerrajes

Sala de los Abencerrajes

Detalle de las Pechinas Sala Abencerrajes

Detalle de las Pechinas Sala Abencerrajes

Detalle Cúpula Sala Abencerrajes

Detalle Cúpula Sala Abencerrajes

La sala de las Dos Hermanas

El nombre de esta sala se debe a dos grandes losas gemelas de mármol que se encuentran en el piso de la sala.

Esta sala era el centro que una serie de habitaciones que servían de residencia a la Sultana y su familia real, y se sabe que la madre de Boabdil vivió aquí con sus hijos tras ser repudiada.

Destaca la cúpula de mocárabes que encontramos en su techo, que consigue iluminación mediante la abertura de ventanas en los laterales. La cúpula parece una flor muy bonita.

Cúpula de la Sala de las Dos Hermanas

Cúpula de la Sala de las Dos Hermanas

Detalle Cúpula en otra Sala Palacio Leones

Detalle Cúpula en otra Sala Palacio Leones

Detalle Cúpula en otra Sala Palacio Leones

Detalle Cúpula en otra Sala Palacio Leones

Patio de Lindaraja (1)

Patio de Lindaraja (1)

Patio de Lindaraja (2)

Patio de Lindaraja (2)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (1)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (1)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (2)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (2)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (3)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (3)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (4)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (4)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (5)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (5)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (6)

Vistas de Albaicín desde Palacios Nazaríes (6)

El Generalife

Fue encargada su construcción por Muhamad II (1273-1302) como lugar de descanso para su disfrute. Se ubica en la ladera de un cerro y desde sus jardines se puede contemplar la Alhambra. Inicialmente se contempló con un conjunto de jardines, pero también pastos y huertas, como una explotación agropecuaria para abastecer a la corte. El nombre de Generalife viene del término musulmán Jannat-el-Arif y puede traducirse como “jardín del arquitecto”.

En la actualidad, en el exterior de la residencia, el Generalife cuenta con paseos con árboles y parterres y jardines que se disponen en varios niveles. Existe también un auditorio en el que en las noches de verano se dan conciertos.

Lo relevante de la residencia son sus distintos miradores desde los que se divisan las casas blancas del barrio de Albaicín y parte de los jardines y sus dos patios a distintos niveles.

Alhambra desde Generalife

Alhambra desde Generalife

 

Jardines Altos y Bajos del Generalife

Jardines Altos y Bajos del Generalife

Jardines del Generalife

Jardines del Generalife

Alhambra desde el Generalife

Alhambra desde el Generalife

Alhambra y Albaicín desde el Generalife

Alhambra y Albaicín desde el Generalife

Albaicín desde el Generalife (2)

Albaicín desde el Generalife (2)

Albaicín desde el Generalife (1)

Albaicín desde el Generalife (1)

El Patio de la Acequia

El patio de la Acequia, que se encuentra atravesado longitudinalmente por la Acequia Real, que permitía llevar el agua hacia la Alhambra, regando a su paso huertos y jardines y proporcionando suministro a fuentes y estanques. El agua se recogía del río Darro mediante una presa construida seis kilómetros río arriba, que alimentaba a la Acequia Real o del Sultán y ésta entraba en el Generalife por su punto más elevado, deslizándose el agua por los muros de la Escalera del Agua, hasta desembocar en el patio de la Acequia.

Los jardines se han reconstruido procurando emplear las mismas especies de plantas que en época nazarí, a través de la información obtenida de estudios palinológicos (restos de polen fósil). Setos de arrayanes, rosales, jazmines, laureles y plantas aromáticas, naranjos y granados.

Generalife Patio de la Acequia (1)

Generalife Patio de la Acequia (1)

Generalife Patio de la Acequia (2)

Generalife Patio de la Acequia (2)

Sala Regia

Al fondo del patio de la Acequia, y tras un pórtico de cinco arcos, se accede a la Sala Regia , decorada con yeserías , y que conduce a un mirador del siglo XIV.

Mirador de la Sala Regia (1)

Mirador de la Sala Regia (1)

Vistas de Albaicín desde Mirador del Generalife

Vistas de Albaicín desde Mirador del Generalife

Sala Regia (1)

Sala Regia (1)

Sala Regia (2)

Sala Regia (2)

Patio de la Sultana

El patio recibe su nombre de los viejos cipreses que encontramos en los cenadores, el más famoso de los cuales es el Ciprés de la Sultana en el que, según la leyenda, se veían la esposa de Boadbil y un caballero abencerraje, lo que desencadenó finalmente la muerte de los señores de esta noble tribu, que fueron degollados.

Patio de la Sultana (1)

Patio de la Sultana (1)

Patio de la Sultana (2)

Patio de la Sultana (2)

Patio de la Sultana (3)

Patio de la Sultana (3)

Detalle de la Fuente del Patio de la Sultana

Detalle de la Fuente del Patio de la Sultana

Para Saber más:

http://www.alhambradegranada.org/

http://www.generalife.info/index.php

https://www.youtube.com/watch?v=trhCkr_cP4E&app=desktop

Algunos Consejos para Planificar tu Visita

  • Saca las entradas de la Alhambra antes de realizar tu viaje a Granada e intenta hacerlo con toda la antelación posible. En las épocas del año de máxima afluencia es casi imposible comprarlas directamente en taquilla.
  • No te dejes engañar por webs de venta de entradas a la Alhambra que te dicen que están agotadas en todos los horarios de visitas y te intentan vender en su lugar una visita guiada mucho más cara (a menos que quieras esa modalidad). Nosotros compramos las entradas a través de Ticket Master y es fiable.
  • Las entradas se pueden recoger en la librería Isabel La Católica en Granada y esto te evitará hacer colas, sobre todo si alguna de las personas tiene una entrada especial de precio reducido (jubilado, parado, etc.). En caso de ser todas las entradas normales, además de hacer cola en ventanilla, existen máquinas para recoger las entradas en la Alhambra y quizás te ahorre cola. Pregunta al personal de la Alhambra a la entrada del complejo.
  • En Granada hace muchísimo calor en verano, con lo que intenta coger las entradas en las horas menos calurosas del día, si vas en verano. Para ello, debes comprar las entradas por Internet con toda la antelación posible.
  • Yo recomiendo ir en taxi desde el centro de la ciudad, si sois varios. La subida andando en verano no es nada aconsejable y, para qué gastar fuerzas antes de llegar ¿no? Además, para tres o cuatro personas, compensa el taxi.
  • Planifica que necesitarás tres horas mínimo para visitarlo todo (cuatro más tranquilo). La entrada te da hora para visitar los palacios nazaríes, pero no hay hora para el resto. Tenlo en cuenta a la hora de llegar y si vas por la tarde calcula mínimo cuatro o cinco horas antes del cierre. Debes llegar puntual a los palacios nazaríes. Si vas antes al Generalife, calcula mínimo hora y media.

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