Materia Prima

Entras en este restaurante y lo primero que te encuentras es un mostrador en el que se exhiben distintos tipos de pescado y carne, como si estuviéramos en una pescadería o una carnicería. Y es que la esencia o idea innovadora de este restaurante puede resumirse con una breve frase: “del mercado a la mesa”. El plato principal se elige directamente en el mostrador, viendo la “materia prima”. Escoges el pescado o pieza de carne que te quieres comer, te lo apartan, lo pesan y te dan un recibo como si acabaras de comprártelo para llevártelo a tu casa. Tienes esa opción, si quisieras, y la de comerlo en el local, bien en la terraza, que está cubierta y preparada con calefactores, para el invierno, o en la planta de arriba del restaurante. Te preguntan en el mostrador que cómo quieres que te preparen las piezas que has escogido y te vas a la mesa a esperar. La cocina es sencilla, a escoger entre plancha, horno, a la sal, a la espalda, a la marinera … Es parte de la filosofía del local, buena materia prima, fresca, y cocinada de forma sencilla. Además puedes elegir entre una variedad de platos, en formato ración y media ración, que ya pides en la mesa, fundamentalmente como entrantes.

 

Mostrador con la "Materia Prima"

Mostrador con la “Materia Prima”

 

La Sala (1)

La Sala (1)

La Sala (2)

La Sala (2)

La Sala (3)

La Sala (3)

Destacable también el servicio. Muy atento y amable, nos explicaban con todo detalle los platos que nos iban trayendo y nos preguntaban constantemente que qué tal todo y si nos estaba gustando la comida. Acaban de estrenar la nueva carta y les interesaba la opinión de los comensales. Además, atendían ágilmente las mesas y con amabilidad y una sonrisa, lo que se agradece.

En cuanto a la comida, nos gustó. Buena presentación, buena materia prima, platos de la carta con buenos toques de creatividad y el plato principal que escogimos en el mostrador “del mercado” estupendo y sencillo.

Nosotros pedimos:

  • Ceviche de pez mantequilla con manzana verde.
  • Tartar de buey con algas de mar y de tierra.
  • Rodaballo salvaje con guarnición de patatas y rattatouille
  • Tiramisú

El ceviche era media ración. Venía servido en un recipiente de cristal suspendido sobre otro recipiente lleno de hielo picado, para mantenerlo fresco. La leche de tigre era muy suave, quizás demasiado suave para el que está acostumbrado a probar ceviche, pero por otro lado, no mataba el sabor del pescado, que era de muy buena calidad. A mi parecer, un acierto la elección del pez mantequilla para elaborar el plato, mucho más suave y fino que la típica corvina que se suele emplear. El contraste entre el pez mantequilla y las tiras de manzana verde, interesante.

 

Ceviche de Pez Mantequilla con Manzana Verde (1)

Ceviche de Pez Mantequilla con Manzana Verde (1)

Ceviche de Pez Mantequilla con Manzana Verde (2)

Ceviche de Pez Mantequilla con Manzana Verde (2)

 

También pedimos media ración de tartar de buey con algas de mar y tierra. Muy rica la combinación del alga de mar y tierra. El alga de mar era la clásica alga wakame o goma. El alga de tierra, que nos tenía intrigados cuando leímos el concepto en la carta, era lombarda cruda, cortada en tiras como el alga wakame. La mezcla de ambas queda muy bien. El plato también incluía flores comestibles y piñones. La carne de buey estaba macerada con una salsa que le quitaba todo el sabor a crudo. La salsa, “secreta”, como dijo el camarero. Intentando reconocer ingredientes, diría que tenía miel y salsa worcester ntre otras cosas. No sé si algo habré acertado, pero estaba rica.

 

Tartar de Buey con Algas de Mar y Tierra (1)

Tartar de Buey con Algas de Mar y Tierra (1)

Tartar de Buey con Algas de Mar y Tierra (2)

 

El rodaballo lo pedimos a la plancha. Nos mostraron la pieza ya cocinada y la emplataron cerca de nosotros. Servido sin ninguna espina y con buena calidad. La guarnición, servida aparte, también estaba buena: patatas cocidas con pimentón y una rattatouille hecha de pimientos asados, zanahoria, brotes de zoja y calabacín, entre otros ingredientes, cocinados también a la plancha.

 

Rodaballo Salvaje (2)

Rodaballo Salvaje (2)

Rodaballo Salvaje (1)

Rodaballo Salvaje (1)

Guarnición (1)

Guarnición (1)

Guarnición (2)

Guarnición (2)

 

De postre, un tiramisú, acompañado de frambuesas y fresas en su presentación. Bueno. E invitación a licor, para el que beba alcohol y le guste.

 

Tiramisú, "Simplemente" (1)

Tiramisú, “Simplemente” (1)

Tiramisú, "Simplemente" (2)

Tiramisú, “Simplemente” (2)

 

En resumen, buen producto, buenos detalles de presentación y creatividad, amabilidad del servicio y un buen sitio para ir en familia o con amigos. Muy recomendable.

 

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