Sushi Bar 19

Exterior del Restaurante

 

Da un poco de miedo pensar en ir al centro en estos días pre-navideños y, sobre todo, los de puente de diciembre, que es cuando todo el mundo aprovecha para venir a visitarnos, ver lo bonita que se pone Madrid e ir comprando todo lo comprable (ahora que Papá Noel y los reyes están de camino …). No obstante, revisando mi inmanejable lista de sitios pendientes di con este céntrico restaurante, a pocos pasos de la Gran Vía, al que le tenía ganas de ir hace tiempo. Parece que fue el primero de la saga Sushi Bar, que ya cuenta con cinco restaurantes y del que ya hemos incluido entrada en este blog de los restaurantes de la calle Hermosilla y el recién abierto en el Eurobuilding. Sushi Bar 19 es el que podríamos llamar “hermano pequeño de menor coste” de la cadena.

La decoración responde al estilo de los restaurantes Sushi Bar, poca luz, colores oscuros, sobriedad. En este local, ausencia absoluta de ventanas. Nada más entrar, una barra que no tiene mal aspecto y un comedor de tamaño mediano con algunas mesas en medio de la nada y otras en hilera con la pared. Poca gente en este lunes festivo. Vimos movimiento de unas cuatro mesas en lo que duró nuestra comida.

Interior del Restaurante

Interior del Restaurante

El servicio es atento y agradable y menos “estirado” que sus compañeros de Hermosilla o Eurobuilding. Será que el “alto standing” de estos otros dos locales exigirá esa frialdad y esa impostura que he visto en alguno de los empleados. Quizás a la gente de “alto copete” le guste dicha frialdad, pero no a nosotros.

A pesar de ser el “hermano de menor coste” de la cadena, eso no quiere decir que sea en absoluto barato. Y eso porque puedes gastarte fácilmente unos 40 euros por persona, de precio medio. Normalmente tenemos por política no resaltar mucho el tema precio en el blog en el propio comentario, pero esta vez lo indicamos porque nos chocó que, para ese precio, pongan unos palillos que al abrirlos se astillen. Nada más abrir el envoltorio y separar los palillos, el narrador se dio cuenta del peligro que puede tener la profesión de comensal, ya que se pinchó con una astilla del palillo. Pena que uno de los recuerdos que me dejara el lugar fuera un poco doloroso.

El resto del atrezo realmente es muy chulo, como en todos los Sushi Bar. Los diferentes tipos de platos con que sirven la comida son. la verdad, espectaculares y muy bonitos. Con una estética zen japonesa inigualable. Me encantaría saber dónde los compran. Alguna vez hemos preguntado a algún camarero y simplemente nos han respondido, que los compran de exportación. Curioso que en este local no hubiera “reposa palillos”, pero bueno.

La carta tiene algunas cosas iguales que en el resto de restaurantes de este grupo pero otras ni se parecen ni tampoco esperábamos encontrarlas.

Nuestra elección fue:

  • Media ración de Tempura de Langostino Tigre son Salsa Cremosa Picante. Ni una sola de las veces que hemos ido a cualquier Sushi Bar hemos dejado de pedirla. Nos encanta y creemos que es un plato de obligada elección en esta cadena de restaurantes. El plato “lo clavan” en todos sus restaurantes y sin diferencias perceptibles entre unos y otros.
Tempura de Langostino Tigre

Tempura de Langostino Tigre

  • Atún en Tataki con Sésamo Blanco. Nunca habíamos probado un tataki en un Sushi Bar, que tiene una calidad del pescado tan buena que parece que invita a pedir sobre todo Sushi, pero la verdad que fue todo un acierto. El plato consiste en atún cortado en muy finas lonchas, hecho por el exterior y crudo por dentro. El exterior está rebozado de sésamo que al comerlo le da el toque crujiente, junto con el exterior hecho, frente al toque blando del interior. El atún estaba muy sabroso. Venía además aderezado con tres salsas hechas mediante reducción de soja, salsa de cilantro y maracuyá. Muy bueno el contraste de sabores y la combinación con el atún.
Atún en Tataki con Sésamo Blanco

Atún en Tataki con Sésamo Blanco

 

Una elección segura en un Sushi Bar hasta ahora siempre habían sido los niguiris y gunkan. En el caso del Sushi Bar 19 flojean frente a los del resto de restaurantes Sushi Bar 99. Ninguno de los tres que probamos nos llegaron a convencer del todo y eso que su presentación era impecable, igual que en el resto de restaurantes, parecían casi obras de arte.

Presentación de los Niguiris y Gunkan que pedimos

Presentación de los Niguiris y Gunkan que pedimos

Pedimos:

  • Niguiri de Salmón Flambeado con Salsa de Lima. Este Niguiri venía con una fina rodaja de lima, con su corteza y todo, que machacaba el sabor del resto de la pieza. Excesivo sabor ácido de la lima, que además acababa dejando un resabor amargo por la cáscara incorporaba, que nos impidió notar adecuadamente el sabor del salmón y su salsa. Creemos que habría sido mejor haberle incluido unas gotitas de salsa de lima en reducción o algo similar y, aunque no quedaría el niguiri tan bonito, sabría mucho mejor y los sabores se compensarían mucho más.
Niguiri de Salmón Flambeado y Salsa de Lima

Niguiri de Salmón Flambeado y Salsa de Lima

  • Gunkan de Lubina, Aguacate y Tobiko. Totalmente neutro. El aguacate le daba un toque de cremosidad y frescura rico, pero quizás incluía demasiado aguacate y, al igual que con el niguiri de salmón, enmascaraba demasiado el sabor de la lubina. Sólo podía detectar suavidad en lo que tomaba pero ausencia total de texturas o matices.
Gunkan de Lubina, Aguacate y Tobiko

Gunkan de Lubina, Aguacate y Tobiko

  • Niguiri de Rodaballo. Ni bien ni mal, ni sí ni no. Si me dices que en lugar de rodaballo es pez mantequilla o cualquier otro el comentario hubiera sido el mismo. El pescado eso sí suave pero una vez más carente de sabor, un poco duro.
Niguiri de Rodaballo

Niguiri de Rodaballo

 

  • De postre pedimos una Tarta de Mousse de Té Verde y Crema de Mango, que no era nada empalagosa ni pesada y entraba sola. Pero que tampoco la recomendaría, por no ser nada especial. Pedimos además un par de tés. Para elegirlos te traen una caja de madera con el té en cajitas de cartón, cada una con su bolsita de té individual. No conocía la marca pero tampoco me gustó mucho. No disponían de sabores muy originales, reduciéndose la elección prácticamente a té rojo, té negro con canela, roibos con aroma de vainilla, manzanilla y té verde. Eso sí, el agua caliente para el té se servía en la típica tetera metálita de hierro, muy bonita.
Mousse Té Verde

Mousse de Té Verde con Crema de Mango

Cajitas Té

Detalle de las Cajitas de Té

Detalle del Té

Detalle del Menaje para el Postre, al completo

Resumiendo que si vuelvo a este local, seguro que no pediríamos muchos Niguiris, pero la carta tiene algunas posibilidades más, que potencialmente parecen dignas de explorar.

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